Tratamientos en psicologia

 

Estos son algunos de los motivos de consultas más frecuentes

Cada persona es única, así que esta guía es sólo con el fin de orientación

 

Que puedo trabajar en terapia?

Las experiencias de la infancia condicionan como vivimos las experiencias presentes. Los eventos pasados no procesados, se expresan en forma de emociones perturbadoras, creencias negativas y una visión del entorno distorsionada.

Un accidente, una muerte inesperada, violación, robos o catástrofes climáticas, son algunas de las situaciones que pueden dejar una huella traumática, la que genera un estado de ansiedad estrés contínuo, pensamientos recurrentes negativos, sueños con pesadillas. Si no se tratan, con el tiempo ocasionan otros trastornos como fobias, ansiedad generalizada o problemas de relacionamiento.

Se trata de eventos perturbadores que se prolongan durante el tiempo, como suele suceder con el bullying, acoso sexual o laboral, distinas formas de abuso ya sea en la familia o en diversos ambientes.

Una autoestima fuerte es importante para desenvolverse en la vida y las diversas experiencias que transitamos.

Cuando el autoestima está debilitada, hay una percepción negativa hacia uno mismo que dificulta la capacidad de tomar decisiones, de afrontar experiencias de la vida con confianza o de lograr objetivos con determinación.

Transformar las creencias  adquiridas de tendencia negativa o limitante, hacia creencias positivas y adaptativas, es un proceso de sanación de las huellas traumáticas que sostienen el comportamiento.

Un persistente y prolongado estado de ansiedad que puede dificultar el sueño, la capacidad de razonamiento e incluso funciones básicas cotidianas.

La ansiedad se experimenta con una excesiva preocupación hacia el futuro, el cuál se imagina negativo, oscuro y a veces hasta catastrófico.

Cuando no es tratada adecuadamente, con frecuencia deriva en ataques de pánico, crisis de ansiedad, fobias sociales y depresión.

Un estado persistente de tristeza, desgano, falta de motivación, que dificulta la vida cotidiana, las relaciones y el autocuidado.

La complejidad de la depresión ocasiona muchas veces una incapacidad para afrontar el día a día, que se refleja en el trabajo, estudio, relaciones familiares y personales y el  autocuidado

Puede tener un componente psicológico de trauma anterior no procesado o desesperanza repetida.

Hay una variedad de fobias, pero todas tienen en común un miedo intenso a afrontar determinada situación, la cuál para la mayoría de las personas no es peligrosa. Incluso el propio fóbico puede reconocer que su miedo no tiene lógica.

Hay fobias específicas, como por ejemplo fobia a ciertos animales, aviones, ascensores, etc. 

Fobia a estar en un espacio con público, ya sea un salón, transporte colectivo, supermercado.

Otro tipo de fobia contiene un miedo excesivo ante la posibilidad de ser juzgado por los demás o un miedo a pasar vergüenza o a hacer el ridículo.

Una fobia no tratada deriva en problemas de relacionamiento, ansiedad o depresión.

En relación con las fobias se encuentran los ataques de pánico, que se experimentan como un miedo muy intenso y repentino, incluso cuando no hay una situación puntual que lo provoque.

Suelen ocurrir sin previo aviso, estando en casa, en el trabajo o incluso durmiendo. Y se experimentan con un miedo a perder el control, falta de aire, temblor, taquicardia y muchas veces miedo a morir.

Cuando no es tratado, comienza a derivar en otros trastornos, pues la persona comienza a evitar situaciones para no tener síntomas. 

Las emociones no son ni buenas ni malas. Son mensajeras que nos muestran una reacción.

El control emocional nos permite reconocer nuestras emociones, para poder gestionarlas y darles una vía de expresión adecuada. 

Algunas emociones pueden estar reprimidas, por ejemplo cuando hay una incapacidad de expresar la tristeza y llorar. Otras emociones pueden estar exageradas, por ejemplo un enojo elevado ante situaciones que no lo ameritan pero que nos hacen reaccionar con consecuencias complejas de las cuales nos arrepentimos.

La ira o el enojo es un tipo de emoción que puede ocasionar graves problemas a uno mismo y a los demás.

Cuando el enojo se apodera de nuestro ánimo, el cuerpo y la mente sólo quieren defenderse y luchar, muchas veces sin medir las consecuencias.

Gestionar adecuadamente esta emoción, no es hacer fuerza para reprimirla, sino reconocerla, comprender su origen e incorporar vías adaptativas para canalizarla.

Las dificultades de relacionamientos con los demás, puede darse en diversas áreas, como por ejemplo en el ámbito laboral, estudiantil, amistades o cuando se trata de relaciones con una pareja o acercamiento para intentar un aproximamiento hacia alguien que nos interesa.

Las personas que experimentar esta dificultad suelen tener baja autoestima, y experimentar altos niveles de ansiedad cuando de relacionarse se trata.

El tratamiento tendrá un impacto muy positivo en la calidad de vida y la forma en que experimenta las situaciones.

 

Entre las dificultades de relacionamiento, la posibilidad de una relación sentimental puede ser un desafío que impida a la persona un acercamiento.

Ya sea porque no sabe como hacerlo, porque no confía en sí mismo/a  o por un miedo a ser rechazado o por otras circunstancias. Lo cierto es que genera un malestar tan grande que tiende a ir en aumento, disminuyendo así las posibilidades de un encuentro beneficioso.

Un tratamiento adecuado, impactará positivamente en su calidad de vida.

El duelo suele ser una de los experiencias más difíciles de transitar y muchas veces puede crear una huella traumática muy dolorosa.

Cuando no son tratados, los síntomas suelen persistir durante años o incluso toda la vida, impidiendo llevar una vida normal.

El tratamiento permite sanar las heridas presentes y darle un nuevo significado a la experiencia.

La finalización de un vínculo sentimental suele dejar huellas dolorosas en algunas personas, vividas con tal intensidad que impiden o dificultan el continuar con una vida normal.

Sanar estas heridas y resignificar la experiencia, es sumamente importante para continuar con una vida normal.

La sexualidad puede ser experimentada con dificultad, lo cuál impide tener relaciones sexuales relajadas y disfrutables.

En el hombre generalmente se presentan problemas como impotencia o eyaculación precoz. En la mujer dificultad para llegar al orgasmo, dolor durante la relación o incapacidad para lograr la excitación.

Y en ambos, también puede haber falta de deseo sexual.

El tratamiento adecuado mejora la calidad de las relaciones sexuales.

La psicología es un campo muy amplio y es imposible resumir todos los motivos de consulta.

La realidad nos muestra que la mayoría de las veces, los pacientes no saben porqué consultan o tienen una leve idea.

Lo mejor es solicitar una entrevista previa de orientación, para poder darle forma al motivo de consulta y comenzar a diseñar los objetivos del tratamiento.

 

Tener una enfermedad crónica que provoque dolor, afecta negativamente nuestra psique, provocando muchas veces un malestar emocional y mental dificil de sobrellevar